En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso
Declaración Por S.E. Seyyed Abbas Araghchi
Ministro de Asuntos Exteriores de la República Islámica de Irán
Distinguidos delegados:
Irán se encuentra hoy en medio de una guerra ilegal impuesta por dos regímenes intimidadores armados con armas nucleares: Estados Unidos e Israel.
Esta guerra de agresión es claramente injustificada y brutal. Iniciaron esta agresión el 28 de febrero, mientras Irán y Estados Unidos estaban inmersos en un proceso diplomático para resolver las supuestas preocupaciones estadounidenses sobre el programa nuclear iraní. Traicionaron la diplomacia por segunda vez en el transcurso de nueve meses al hacer fracasar la mesa de negociaciones.
Entre las manifestaciones más estremecedoras de esta agresión se encuentra el ataque calculado y en fases contra la escuela primaria Shajare Tayyebe, en la ciudad de Minab, al sur de Irán, donde más de 175 estudiantes y profesores fueron asesinados a sangre fría.
Este cruel ataque no es más que la punta visible de un iceberg mucho mayor, que oculta bajo la superficie catástrofes aún más graves: la normalización de las más aborrecibles violaciones de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario, y la osadía de cometer crímenes atroces con total impunidad.
Señor Presidente:
En un momento en que los agresores estadounidense-israelíes, según sus propias afirmaciones, poseen las tecnologías más avanzadas y los sistemas militares y de datos de mayor precisión, nadie puede creer que el ataque contra la escuela haya sido otra cosa que deliberado e intencional.
El ataque contra la escuela Shajare Tayyebe constituye un crimen de guerra y un crimen de lesa humanidad que exige una condena inequívoca por parte de todos y una rendición de cuentas clara de los responsables. Esta atrocidad no puede justificarse, no puede ocultarse y no debe enfrentarse con silencio e indiferencia. El ataque a la escuela Shajare Tayyebe en Minab no fue un mero “incidente” ni un “error de cálculo”. Las declaraciones contradictorias de Estados Unidos destinadas a justificar su crimen no pueden, de ninguna manera, eludir su responsabilidad.
Condenar un ataque tan despiadado contra un lugar inherentemente civil, un lugar donde los más inocentes viven y buscan conocimiento, no es solo una obligación jurídica en virtud de los marcos de derechos humanos; es un imperativo moral y humano.
Nuestra conciencia nos juzgará con mayor profundidad que cualquier tribunal.
Distinguidos delegados:
La escuela primaria Shajare Tayyebe no ha sido la única víctima de los crímenes atroces estadounidense-israelíes durante los últimos 27 días de esta guerra ilegal. Los derechos humanos y el derecho internacional humanitario han sido violados de manera masiva y sistemática por los invasores, con una brutalidad sin precedentes. Están atacando a civiles e infraestructuras civiles sin respetar las leyes de la guerra ni los principios básicos de humanidad y civilidad.
Más de 600 escuelas han sido destruidas o dañadas en todo Irán, y más de 1000 estudiantes y profesores han sido martirizados o heridos como resultado.
Los agresores, que proclaman arrogantemente “sin piedad, sin cuartel” y amenazan con atacar infraestructuras vitales de Irán, han estado atacando hospitales, ambulancias, trabajadores sanitarios, rescatistas de la Media Luna Roja, refinerías, fuentes de agua y zonas residenciales.
Los términos “crimen de guerra” y “crimen de lesa humanidad” no describen suficientemente la gravedad de las atrocidades que están cometiendo; el patrón de ataques de los agresores, junto con su retórica, deja pocas dudas sobre su clara intención de cometer genocidio.
Distinguidos colegas:
Esta guerra injusta, fruto de los caprichos de Estados Unidos e Israel contra la noble nación de Irán, es el resultado directo del silencio ante manifestaciones anteriores de ilegalidad y atrocidades en Palestina ocupada, el Líbano y otros lugares. La indiferencia y el silencio ante las injusticias no traerán seguridad ni paz; al contrario, fomentarán más inseguridad y violaciones de derechos. Las Naciones Unidas, los valores fundamentales que encarnan, así como el conjunto del marco de derechos humanos, están seriamente en juego.
Todos ustedes deben denunciar a los agresores y hacerles saber que la comunidad de Estados, la conciencia colectiva de la humanidad, los hace responsables de los atroces crímenes que están cometiendo contra el pueblo iraní.
Irán nunca ha buscado la guerra. Los iraníes son una nación noble y pacífica, heredera de una de las civilizaciones más ricas de la Tierra. Sin embargo, han demostrado una determinación absoluta para defenderse frente a agresores brutales que no conocen límites en la perpetración de todo tipo de crímenes—una defensa que continuará mientras sea necesario.
Gracias.
https://x.com/IRANinURUGUAY/status/2037586710096228788?s=20